Rusia lanza su mayor ataque aéreo con drones y misiles contra Ucrania: más de 800 drones utilizados en una sola noche.

9 septiembre, 2025 | 11:58 a. m.

Rusia lanzó su ataque aéreo más masivo desde el inicio de la guerra, utilizando más de 800 drones y 13 misiles contra Ucrania en una sola noche. La ofensiva impactó más de 30 ciudades, incluyendo Kiev, donde un edificio gubernamental fue alcanzado por primera vez. El saldo fue de al menos cuatro muertos, entre ellos una madre y su bebé, y más de 40 heridos. Ucrania calificó el hecho como un acto de “terror deliberado”, mientras la comunidad internacional evalúa nuevas sanciones contra Moscú.

Ucrania - 9 de septiembre de 2025

 

En una de las ofensivas más intensas desde el inicio de la invasión a gran escala en 2022, Rusia lanzó un ataque masivo contra territorio ucraniano utilizando más de 800 drones y 13 misiles. La ofensiva, que tuvo lugar en la madrugada del sábado al domingo, afectó gravemente a varias regiones del país y dejó un saldo trágico de al menos cuatro muertos y decenas de heridos, entre ellos una madre y su bebé de apenas dos meses.

 

El ataque no solo fue significativo por su volumen, sino también por su precisión y alcance. Por primera vez desde el comienzo de la guerra, un edificio oficial del gobierno ucraniano en Kiev fue alcanzado directamente por un misil de alto poder, identificado como un Iskander 9M727, capaz de eludir defensas y causar daños estructurales severos.

 

La operación rusa combinó el uso de drones explosivos —principalmente de fabricación iraní tipo Shahed— con misiles balísticos y de crucero lanzados desde distintas posiciones, incluyendo bases en Crimea y territorio ruso. Según las Fuerzas Armadas de Ucrania, se trató del ataque aéreo más grande ejecutado hasta ahora por Moscú en un solo episodio, tanto por el número de aparatos utilizados como por la cantidad de ciudades afectadas.

 

Entre las regiones más golpeadas se encuentran Kiev, Dnipró, Zaporizhzhia, Kryvyi Rih, Sumy y Kremenchuk, así como varios centros industriales y residenciales. En Kiev, además de los daños a un edificio gubernamental, se reportaron más de 40 personas heridas, muchas de ellas por vidrios y estructuras colapsadas.

 

Una de las escenas más devastadoras ocurrió en las afueras de la capital, donde un ataque alcanzó una zona residencial. Entre las víctimas se encontraba una voluntaria humanitaria y su hijo de dos meses, quienes murieron mientras dormían.

 

El presidente Volodímir Zelenski calificó la ofensiva como un “acto de terror calculado” y reiteró su llamado a la comunidad internacional para reforzar las sanciones contra Rusia y acelerar el envío de defensas antiaéreas.

 

La ofensiva provocó una ola de condenas a nivel internacional. La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, y el primer ministro británico, Keir Starmer, repudiaron el ataque, describiéndolo como “una violación flagrante del derecho internacional” y “una agresión deliberada contra la población civil”.

 

En respuesta, tanto la Unión Europea como Estados Unidos anunciaron que evalúan nuevas sanciones, particularmente enfocadas en el sector energético y tecnológico ruso. Se espera que en los próximos días se tomen decisiones concretas en coordinación con aliados del G7.

 

Expertos militares consideran que este tipo de ofensiva marca un giro en la estrategia del Kremlin, que busca saturar los sistemas defensivos ucranianos mediante el uso masivo de drones y misiles simultáneamente. Al combinar tecnologías de bajo costo con armamento avanzado, Rusia estaría intentando forzar una respuesta constante por parte de Ucrania, debilitando sus reservas defensivas.

 

El ataque representa un punto de inflexión en la guerra: no solo por la cantidad de drones y misiles empleados, sino por el simbolismo de golpear la capital y afectar directamente infraestructuras gubernamentales. Mientras Ucrania vuelve a pedir más apoyo internacional, Rusia muestra que aún tiene capacidad de intensificar su campaña aérea, incluso a pesar de las sanciones y el aislamiento.