Fuerzas federales ya están desplegadas en Michoacán: inicia operativo nacional por la paz y la justicia.

11 noviembre, 2025 | 12:22 p. m.

Miles de elementos del Ejército, la Guardia Nacional y la Marina ya patrullan Michoacán como parte del nuevo Plan de Justicia y Paz del gobierno federal. El operativo busca recuperar el control del estado y devolver la seguridad a las comunidades más golpeadas por la violencia.

Ciudad de México, 11 de noviembre de 2025. 

 Las fuerzas federales ya se encuentran desplegadas en Michoacán como parte del Plan de Justicia y Paz, una estrategia integral impulsada por el gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo para contener la violencia y recuperar el control en uno de los estados más afectados por la presencia del crimen organizado.
 

Desde este fin de semana, miles de elementos del Ejército, la Guardia Nacional y la Marina comenzaron a patrullar carreteras, zonas rurales y municipios estratégicos del estado, principalmente en las regiones de Apatzingán, Uruapan, Aguililla y Tierra Caliente, donde los enfrentamientos y extorsiones a productores agrícolas se han intensificado en los últimos meses.
 

El secretario de la Defensa Nacional, Ricardo Trevilla Trejo, confirmó que el despliegue incluye más de 12 mil efectivos, apoyados con helicópteros, vehículos blindados y tecnología de vigilancia aérea. También se han instalado bases de operación regional y puntos de control en accesos carreteros clave para frenar el movimiento de grupos criminales.
 

“La instrucción de la presidenta es clara: garantizar la seguridad de las comunidades y devolver la tranquilidad a Michoacán”, declaró Trevilla durante una conferencia conjunta con la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana.
 

El operativo no se limita al aspecto militar. La estrategia contempla también la llegada de equipos de investigación de la Fiscalía General de la República, unidades de atención ciudadana y programas sociales emergentes enfocados en jóvenes y campesinos, con el propósito de “romper el ciclo de violencia y vulnerabilidad” que afecta a la región.
 

A pesar del despliegue, el ambiente en Michoacán sigue siendo tenso. Algunos habitantes han recibido con esperanza la presencia federal, mientras que otros expresan temor ante posibles represalias del crimen organizado. Analistas advierten que el éxito del plan dependerá no solo de la fuerza, sino de la coordinación institucional y la capacidad de reconstruir la confianza ciudadana.