Crisis en Nepal: Protestas masivas dejan decenas de muertos y provocan la caída del primer ministro.

12 septiembre, 2025 | 11:18 a. m.

Nepal enfrenta una grave crisis social tras intensas protestas lideradas por jóvenes contra la censura digital y la corrupción. Las manifestaciones estallaron luego de que el gobierno bloqueara redes sociales, provocando enfrentamientos que dejaron al menos 19 muertos. La presión ciudadana obligó al primer ministro K.P. Sharma Oli a renunciar y al gobierno interino a levantar la prohibición, aunque el descontento social persiste.

Katmandú, Nepal, septiembre 2025 

 

 El país asiático enfrenta una de las mayores crisis sociales de su historia reciente, luego de una serie de manifestaciones multitudinarias lideradas por jóvenes que exigían libertad digital, reformas políticas y el fin de la corrupción. Las protestas, que iniciaron tras la decisión del gobierno de bloquear varias redes sociales, escalaron rápidamente en intensidad y violencia.

 

El gobierno del ahora ex primer ministro K.P. Sharma Oli había impuesto una restricción a más de 25 plataformas digitales, incluyendo Facebook, YouTube, Instagram y X (antes Twitter), bajo el argumento de que estas operaban sin registro oficial en el país. La medida fue vista por muchos como un intento de censura y control de la libertad de expresión, lo que encendió la indignación popular.

 

Miles de ciudadanos, principalmente jóvenes de la llamada "Generación Z", tomaron las calles de Katmandú y otras ciudades para expresar su rechazo. Lo que comenzó como una movilización pacífica derivó en enfrentamientos violentos con las fuerzas del orden, que recurrieron a gases lacrimógenos, balas de goma y, en algunos casos, fuego real. Se reportaron incendios en edificios oficiales, entre ellos el Parlamento y la residencia presidencial.

 

El saldo ha sido devastador: al menos 19 personas perdieron la vida y cientos resultaron heridas durante los choques entre manifestantes y policías. Además, el país fue puesto bajo toque de queda y algunas zonas permanecieron militarizadas.

 

Ante la presión social y el caos político, el primer ministro Oli presentó su renuncia el 10 de septiembre. En respuesta, el gobierno interino anunció el levantamiento de la prohibición a las redes sociales, intentando calmar los ánimos y restablecer el orden. Sin embargo, la población exige reformas más profundas y garantías reales de libertad de expresión, transparencia y participación ciudadana.

 

La comunidad internacional ha expresado su preocupación por la situación en Nepal, instando al diálogo y a una transición democrática que garantice los derechos fundamentales de la ciudadanía.