Asesinato del alcalde de Uruapan reaviva la violencia política en Michoacán.

3 noviembre, 2025 | 12:03 p. m.

Carlos Manzo Rodríguez, alcalde de Uruapan, fue asesinado durante el Festival de las Velas. El crimen, ocurrido frente a decenas de asistentes, ha desatado indignación y renovado el llamado a frenar la violencia política en Michoacán.

Ciudad de México, 3 de noviembre de 2025. 

La violencia política volvió a sacudir a Michoacán tras el asesinato de Carlos Alberto Manzo Rodríguez, alcalde de Uruapan, ocurrido la noche del pasado 1 de noviembre durante las celebraciones del Día de Muertos.
 

De acuerdo con los reportes oficiales, el edil fue atacado a balazos mientras encabezaba el tradicional Festival de las Velas en la plaza principal del municipio. El atentado ocurrió frente a decenas de asistentes, incluidos niños y familias que participaban en el evento. Uno de los agresores fue abatido en el lugar y otros dos fueron detenidos tras un operativo inmediato.
 

Manzo Rodríguez, quien llegó a la alcaldía como candidato independiente en 2024, había denunciado en distintas ocasiones la presencia de grupos criminales en la región y las presiones hacia el gobierno local. Aunque contaba con un esquema de seguridad federal desde finales del año pasado, ese día decidió acudir al acto con un equipo reducido de escoltas.
 

La presidenta Claudia Sheinbaum condenó el crimen y aseguró que “la única manera de construir paz es garantizando justicia”, mientras que el titular de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, confirmó que el edil sí tenía protección asignada, pero los atacantes aprovecharon un momento de alta exposición pública para perpetrar el homicidio.
 

El asesinato de Manzo ha provocado una ola de indignación en Michoacán, especialmente entre autoridades municipales y productores agrícolas de la región, quienes lo consideraban una figura clave en los esfuerzos por reducir la violencia y fortalecer la seguridad local.
 

Con su muerte, ya son siete los alcaldes asesinados en Michoacán desde 2022, un dato que evidencia la creciente vulnerabilidad de los gobiernos locales frente al crimen organizado. Las autoridades federales y estatales han prometido esclarecer los hechos y reforzar las medidas de seguridad en los municipios más afectados por la violencia.